
Una vez más, llega el momento del año en que las calles se iluminan con luces parpadeantes y la gente va y viene con bolsas y paquetes. Si estás pensando en qué regalar (¿o regalarte?) para estas fiestas, en Revista Pasajes te recomendamos algunas de las lecturas que más hemos disfrutado últimamente. Cada uno de nosotros eligió un título, con la idea de que haya para todos los gustos. Esperamos que en esta lista encuentres algún buen libro para dejar en tu arbolito y te deseamos que pases unas muy felices fiestas.

Limpia, de Alia Trabucco Zerán
(Recomendado por Pedro González)
Limpia es la historia de Estela, una mujer que trabaja hace siete años como empleada de casa particular de una familia en Santiago de Chile. Con mucha lucidez, Estela, quien a su vez es la narradora de la historia, nos confiesa de inmediato que es ella quién mata a la niña de la familia, por lo que la novela se traduce en un relato íntimo acerca de todas las circunstancias que hace posible esa trágica muerte.
La narradora parece a veces adivinar la reacción del lector acerca de lo que va relatando y el tono de la novela es a ratos la de un monólogo en el que Estela, como si fuese una vieja amiga, cuenta en primera persona la enajenación que vive al interior de una familia en donde se establecen inevitables vínculos afectivos. En particular, con la niña que cuida, criada de una manera muy estricta por sus padres.
La novela es también un excelente retrato de una familia adinerada en Chile estos días, donde prima el exitismo y estatus social (los patrones son una pareja compuesta por un médico y una abogada) y en donde aún es posible contar y pagar por empleadas que vivan permanentemente en la casa y cuiden a los niños.
Limpia es la segunda novela de Alia Trabucco y ha sido publicada el año 2022 por la editorial Lumen y traducida al francés por la editorial Robert Laffont. Por esta novela, Alia Trabucco es la reciente ganadora del premio Femina étranger.
Alia Trabucco Zerán, Limpia, Editorial Lumen, 2022.

El libro vacío, de Josefina Vicens
(Recomendado por Marina Silberman)
Encontré esta joyita literaria por casualidad, mientras buceaba distraídamente entre cantidad de títulos que me ofrecía el app de Kindle. Me intrigó la propuesta: el protagonista, José García, es contador, oficinista, casado y con dos hijos, y decide escaparle a la monotonía de sus días a través de la escritura. Compra dos cuadernos: en el primero escribirá todo aquello que se le venga a la mente, sin orden ni censura; al segundo pasará en limpio sólo aquellas ideas que, una vez ordenadas y corregidas, constituirán su gran obra.
El libro vacío constituye el primer cuaderno, el que nos abre una ventana a la vida rutinaria y pequeño-burguesa del autor. Y mientras José se lamenta de no encontrar inspiración suficiente para escribir algo digno de ser traspasado al segundo cuaderno, el lector se va adentrando en la intimidad más cruda y más honesta de este personaje, cuyas dudas, batallas y tribulaciones podrían ser en definitiva las de cualquiera de nosotros. Un libro tan breve como maravilloso que recomiendo sin lugar a dudas.
Josefina Vicens, El libro vacío (el volumen incluye también la novela Los años falsos), Editoriales Tránsito y FCE, 2022.

Frutos extraños, de Leila Guerriero
(Recomendado por Daniela Sías)
Frutos extraños reúne textos publicados en diferentes medios a lo largo de 10 años. Así nos ofrece crónicas y retratos variopintos: un mago famoso, empresarios, una madre que perdió a su hijo en la tragedia de Once, el Equipo Argentino de Antropología Forense, una revendedora de productos de belleza, músicos, deportistas y tantos otros.
En estos perfiles se reconstruyen los lazos entre esas vidas y la historia argentina reciente. Son testimonios de su tiempo, pero también historias personales. Tristes, sorprendentes o inspiradoras, y a veces todo a la vez.
Leila Guerriero, Frutos extraños (edición ampliada), Editorial Alfaguara, 2020.

Pas dormir, de Marie Darrieussecq
(Recomendado por Magalí Sequera)
En septiembre de 2021 sufrí de muchos insomnios. Conocía perfectamente la causa, pero no había manera de conciliar el sueño. En ese entonces fumaba e intentaba incansablemente levantarme, fumar y tener la esperanza de que eso me calmara. En esas mismas semanas se había publicado el libro de Marie Darrieussecq, Pas dormir (Paris, P.O.L., 2021). Siempre había escuchado hablar de ella, sin nunca haberla leído. Compré el libro, con la certeza de compartir una dolencia y la esperanza de tal vez encontrar solución.
Estuve totalmente fascinada, atrapada por la lectura. A lo largo de los capítulos, Darrieussecq emprende una suerte de errancia a través de sus noches, también a través de la literatura nocturna. Hay referencias a la historia sociológica del cuarto de dormir, fotogramas, fotos de habitaciones de hoteles donde durmió ella, reflexiones sobre el cerebro y su funcionamiento durante el sueño, referencias a autores insomnes y tanto más. Pas dormir se volvió a lo largo de esas noches el mejor compañero de mis insomnios aunque, por momentos, me preguntaba si no era un poco perverso calmar un insomnio con lecturas sobre el insomnio. Una suerte de tautología. Puede ser. Ya duermo mejor, pero quiero volver a esa lectura del “no dormir”.
Marie Darrieussecq, Pas dormir, P.O.L., 2021.
(En francés ; actualmente no existen traducciones al español)

El anarquista que se llamaba como yo, de Pablo Martín Sánchez
(Recomendado por Daniel Salinas Contador)
A doce años de su primera edición, El anarquista que se llamaba como yo goza de buena salud. Esto se debe, en parte, a las memorables peripecias de su protagonista, un tal Pablo Martín Sánchez que en los años veinte, junto a un pequeño grupo de españoles exiliados en París, trató de derrocar a la dictadura de Primo de Rivera sin estar ni cerca de lograrlo. El libro parte en modo autoficción, con Pablo Martín Sánchez (el autor) contando cómo fue que descubrió e investigó la historia de su tocayo (“Todo empezó el día en que tecleé por primera vez mi nombre en Google”). Luego se pasa a la novela histórica y, en paralelo, al bildungsroman: basado en toda clase de archivos, ficcionaliza el feroz, acrobático final del anarquista al tiempo que imagina su educación sentimental y política. “Parece que lo has conseguido, Pablito”, le dice hacia el final del libro, “parece que te has salido con la tuya”.
La prosa del libro es clara, fluida y flexible: no le hace el quite ni a los cuerpos descuartizados en la guerra, ni a las bravuconadas metaliterarias, ni a las inmortales razones del corazón enamorado. Y lo que es más, o lo mismo, o el efecto de todo lo anterior: juega, entretiene y enseña.
Pablo Martín Sánchez, El anarquista que se llamaba como yo, Editorial Acantilado, 2013.

La vegetariana, de Han Kang
(Recomendado por Marco Huarancca)
La vegetariana es la historia de Yeonghye, una mujer anodina, que se vuelve vegetariana de la noche a la mañana. Las páginas que siguen narran cómo sus sueños la llevan a ver con más lucidez la realidad de la sociedad asfixiante en la que vive. Situada en Corea del Sur, y ya sea en cualquier lugar marcado por tradiciones fuertemente establecidas (donde la mujer es prácticamente una sombra), Han Kang nos hace entender que la demencia es un proceso parcialmente lógico. Tres voces narran este proceso, ninguna de ellas es la de la protagonista.
Libro ideal para descubrir más de la literatura asiática contemporánea, con esta novela, la Premio Nobel de este año nos abre las puertas a descubrir su literatura y a una generación marcada por la violencia (Masacre de Gwangju).
Han Kang, La vegetariana, Random House, 2024.

Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez
(Recomendado por Borja Rivero)
Siempre hay un clásico por ahí (quizá incluso en la estantería) que uno no ha leído a pesar de tener intención de hacerlo, a veces simplemente el momento no llega. Para mí este año fue el de Cien años de soledad, la noticia de su adaptación en serie de televisión fue el empujón que necesitaba. Por eso también me parece pertinente recomendarlo ahora.
La historia es harto conocida, la novela narra en clave de realismo mágico las vidas de la familia Buendía y del pueblo de Macondo. A lo largo de sus páginas las tramas se cruzan, se desvían y se vuelven a encontrar, despertando la curiosidad sobre qué les ocurrirá finalmente a esos personajes cuyos destinos giran en espiral. Así, mientras uno está pendiente de los conocidos, hay otros personajes que llegan renovando el interés.
Su lectura resulta muy sencilla gracias al estilo de Gabriel García Márquez, que fluye sin hacerse denso en ningún momento, tampoco faltan bellas imágenes ni buenas ideas con las que el lector irá tropezando a lo largo de la historia.
Un buen clásico de la literatura universal, que se mantiene vivo en el tiempo. Muy recomendable.
Gabriel García Márquez, Cien años de soledad, Random House y otras editoriales, 2017.

El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger.
(Recomendado por Flor Millanarváez)
Este año yo voy a recomendar un clásico navideño El guardián entre el centeno (The catcher in the rye, en su título original). Antes que me digan que no es un libro de navidad, quiero recordarles que se desarrolla en los días previos a noche buena, en Nueva York y no creo que haya nada más navideño que eso. Todo mundo ha oído hablar de éste como un libro de iniciación. Si usted cómo adulto se pregunta por qué la historia de un adolescente al que expulsan de la escuela les podría interesar, les respondo que eso sólo es la punta del iceberg para conocer al narrador y su forma de experimentar con el lenguaje. Mientras el protagonista nos cuenta su historia, hace digresiones sobre cualquier cosa. Algunas sólo son apuntes graciosos y otras son reflexiones que van desde lo más superficial, como por qué no confía en la gente que utiliza maletas de piel falsa, hasta cuestiones más profundas sobre el concepto de caridad. Por otro lado, es un narrador que se justifica por cómo cuenta las cosas, si ya repitió mucho una palabra, o si es cursi al hablar. No deja de reflexionar sobre su propio lenguaje.
Este libro es de navidad, pero no tiene el espíritu navideño. Es el regalo perfecto para la gente que odia estas fechas y sabe que el invierno es frío y melancólico. Regálenselo a su amigo sarcástico para que lo sea aún más. Si pueden, léanlo en inglés para sentir todo su poder.
J.D. Salinger, El guardián entre el centeno, Alianza editorial, 2018.

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