Un año más, desde la revista Pasajes os deseamos un muy feliz Día del Libro. ¿Y qué mejor manera de celebrarlo que con algunas recomendaciones? A continuación, os compartimos algunos de los libros que han cautivado a los miembros de esta revista. ¡Esperamos que los disfrutéis!

Sandro Penna
(Recomendado por Magalí Sequera)
Adentrarse en la obra de Sandro Penna (1906-1977) es un poco igual a enamorarse de alguien que siempre estuvo ahí sin que uno se diera cuenta.
Autor de poesía y relatos, la obra de este escritor italiano se podría caracterizar por la brevedad, lo escueto, lo delicado. Considerado como uno de los grandes poetas italianos por Pier Paolo Pasolini, su obra fue saludada por Elsa Morante, Natalia Ginzburg, entre otros.
Huraño, S. Penna vivió muchos años en Roma retraído en su pequeño departamento, viviendo con dificultades económicas constantes, rodeado de libros, escribiendo y trabajando sus textos.
Tanto sus poemas como los relatos construyen un mundo muy propio: lo urbano, la juventud de los hombres, un halo de luz en la calle, unos pasos que se van alejando.
Descubrir la obra de S. Penna es como preguntarse: ¿cómo pude leerlo recién ahora?
> Sandro Pena, Un poco de fiebre, Editorial Pre-Textos, 2020, 164 páginas. Traducción del italiano de Antonio de Villena

En la Patagonia, Bruce Chatwin
(Recomendado por Daniel Salinas Contador)
La amenaza de un inminente holocausto nuclear marcó la fascinación de Bruce Chatwin por la Patagonia. Cuando era niño, buscó en los atlas de su casa un refugio remoto donde sobrevivir a posibles bombardeos y precipitaciones radioactivas: “La guerra estallaría en el hemisferio norte, así que buscamos en el sur. Excluimos las islas del Pacífico porque las islas son trampas. Descartamos Australia y Nueva Zelandia y seleccionamos la Patagonia como la región más segura del planeta”. Estas palabras resuenan en este año infame en el que el riesgo de una tercera guerra mundial parece resurgir.
A pesar de este trasfondo, En la Patagonia es una obra esencialmente gozosa, escrita con agilidad y sofisticación. Publicada en 1977, narra el viaje del autor tras los pasos de un legendario antepasado que naufragó en el estrecho de Magallanes y descubrió, preservados por el frío, la sequedad y la sal, los restos del entonces desconocido, ahora célebre milodonte, el extinto perezoso gigante de la Patagonia.
Esta historia lo conduce a muchas otras. Por sus páginas transitan gauchos alcohólicos, piratas japoneses, anarquistas rusos, dinosaurios peronistas, camioneros pinochetistas, indios gigantes, el Infierno de Dante y los albatros de Coleridge, por nombrar solo a algunos de sus protagonistas. Entre locuras y aventuras surgen, también, la epifanía y la calma: “Quienes deambulan por el desierto descubren en sí mismos una serenidad primigenia (que también conoce el salvaje más simple), tal vez idéntica a la Paz de Dios”.
Bolaño culpaba a Chatwin de que la Patagonia hubiese reemplazado “al trópico en la provisión de paisajes adaptables al realismo mágico”. W.G. Sebald, por su parte, calificó a este libro como “extraordinario según cualquier criterio”.
> Bruce Chatwin, En la Patagonia, ediciones Península, 2017, 256 páginas. Traducción del inglés de Eduardo Goligorsky

El invencible verano de Liliana, Cristina Rivera Garza
(Recomendado por Marco Huarancca)
A través de esta escritura geológica, como lo llama la autora, se ahonda en el feminicidio de su hermana menor. Varios años después de su muerte, y mediante diarios, documentos judiciales, entrevistas y otras voces, se reconstruye los momentos anteriores a la muerte de Liliana. Lo que en un inicio parece ser la búsqueda de justicia, la pesquisa llevada por la autora demuestra quizá algo irrelevante, entender que lo que pasó es más duro que el luto mismo, pero entender también permite confirmar que las cosas no han cambiado: el asesino no es uno, sino una multitud de cómplices que aún resisten.
Libro largamente premiado, relata con recuerdos y hechos, transformándolos en un arma política. Hay un buen número de libros acerca del feminicidio, pero la particularidad de este es la capacidad de la autora para hacernos parte de su duelo.
> Cristina Rivera Garza, El invencible verano de Liliana, Random House Editorial, 2021, 304 páginas

La novela, el novelista y su editor, Thomas McCormack
(Recomendado por Daniela Sías)
Publicado por primera vez en 1988, este libro de Thomas McCormack estaba dirigido, en primer lugar, a sus colegas editores, como sugiere el título original en inglés («The Fiction Editor, the Novel, and the Novelist«). McCormack propone una reflexión sobre la construcción de un tipo particular de texto de ficción, la novela, y, al mismo tiempo, sobre la literatura.
Las décadas de práctica como editor-lector de McCormack le permiten analizar el trabajo de edición, que durante las etapas de lectura, diagnóstico y revisión requiere sensibilidad, oficio y astucia. Este libro tiene ejemplos, herramientas, anécdotas, humor. Pero no tiene recetas, porque, como dice el autor, no las hay.
La novela, el novelista y el editor es una lectura inspiradora, sin duda, para quienes escriben y para quienes editan; es difícil no repensar la escritura (propia y ajena) cuando se lee a McCormack. Pero sobre todo es un libro muy recomendable para los lectores que disfrutan los “libros sobre libros” (nombre de la colección editorial), aunque no escriban. Siempre son interesantes las observaciones sutiles de un buen lector.
> Thomas McCormack, La novela, el novelista y su editor, Ediciones Fondo de Cultura Económica, 2011, 149 páginas.

Diablo Guardián, Xavier Velasco
(Recomendado por Flor Millanarváez)
Éste es un nuevo clásico de la literatura mexicana, pero también es un libro bien cerdo, y lo digo en varios sentidos de la palabra. Tenemos dos líneas narrativas que se entrecruzan ya bien entrada la novela. Por un lado, tenemos a Violetta, la oveja negra, la mala de la película, mentirosa, ambiciosa, que se prostituye y daña porque quiere. Se asume y nada le da pena: “Porque una cosa sí: yo quería ser lo peor, pero por gusto. Eso de hacerme puta por necesidad me parecía no sé, ¿inaceptable?”.
La otra línea narrativa es la de Pig, el diablo guardián de Violetta, porque ella no iba a tener un ángel de la guardia. Pig, también es un canijo, pero está más en la línea de que la vida lo volvió así.
En casi quinientas páginas, Xavier Velasco logra tener al lector adicto a esta novela, como sus personajes son adictos a las drogas y al sexo. Es imposible aburrirse entre las múltiples referencias a la cultura Pop, el lenguaje ácido de Violetta al contar sus aventuras, las intervenciones del narrador omnisciente cuando narra la historia de Pig.
No hay personajes buenos en esta historia y, aunque los narradores siempre están justificando de forma bastante irónica la maldad de los personajes, no es una novela maniquea. Creo que uno de los triunfos más grandes de esta obra es que es amoral. Habla de tranzas, robos, prostitución, pero no tiene, ni pretende impregnar un juicio moral.
Es el libro para regalarle a un nostálgico de los años noventa, para los que gustan de una escritura mordaz e irreverente e incluso para los neófitos de la literatura. No en vano fue premio Alfaguara de novela 2003.
> Xavier Velasco, Diablo Guardián, Editorial Alfaguara, 2003, 504 páginas

Confesión, Martín Kohan
(Recomendado por Pedro González)
Confesión es una historia conmovedora acerca de momentos que marcan la vida de tres generaciones de una familia en Argentina.
En una primera parte, se narra el despertar sexual de Mirta López, que siente culpa por el deseo sexual que experimenta hacia un joven militar, quien se convertirá en el futuro en el dictador Videla.
En una segunda parte se narra un episodio en la vida del hijo de Mirta, Ángel, un joven militante o que más bien participa en forma activa en la lucha clandestina, contándose la forma en que se prepara un atentado contra el dictador Videla.
En una tercera parte se cuenta el diálogo entre Mirta López y su nieto en la residencia de ancianos donde pasa sus últimos días.
La historia contiene diálogos interesantes, como la confesión de la joven Mirta López en un confesionario frente a un cura o el diálogo con su nieto, mientras juegan una partida de Truco.
Narrada en forma magistral por Kohan, la historia atraviesa la memoria, las historias familiares y la política, los remordimientos del pasado, pero por sobretodo es un relato muy bien contado acerca de esos retratos de familia donde como lectores podemos también reconocernos.
Kohan también hace una interesante referencia a la geografía de Buenos Aires y su río y de qué manera sus alcantarillas se fueron adaptando a esta ciudad fácilmente inundable cada vez que el río se desborda, todo dentro de un contexto en el que intenta explicar la forma en que se prepara un atentado, transitando por esta red subterránea de desagües.
> Martín Kohan, Confesión, Editorial Anagrama, 2020, 200 páginas.

Shangri-La, Mathieu Bablet
(Recomendado por Borja Rivero)
Publicada en 2016 por el francés Mathieu Bablet, Shangri-La es una novela gráfica de ciencia ficción con un estilo visual remarcable y una narrativa bien construida.
La obra se sitúa en un futuro en el que la humanidad ha abandonado la Tierra y vive en una estación espacial controlada por una megacorporación llamada Tianzhu Enterprises. Pese a la aparente paz y estabilidad, la sociedad se ha deshumanizado hasta reducir al individuo a una pieza más de una maquinaria económica y social sin libertad, sentido ni dirección. Así, Bablet utiliza la ciencia ficción como recurso para poner ante el espejo la sociedad capitalista contemporánea, marcada por el consumismo vacío, la alienación, las desigualdades y los abusos sistémicos que desvían la atención pública de los problemas reales.
La obra también aborda temas como el origen del universo y la sociedad, y reflexiona sobre la ética social y la necesidad de una conciencia crítica colectiva.
En cuanto al estilo gráfico, destaca el uso del color para crear contrastes entre las dos líneas narrativas principales. La composición (con grandes viñetas en momentos clave, arquitectura monumental y un minucioso nivel de detalle) funciona de manera sobresaliente.
Es una obra madura y melancólica, con ecos de la ciencia ficción clásica que los amantes del género sabrán apreciar.
> Mathieu Bablet, Shangri-La, Tengu ediciones, 2024, 240 páginas. Traducción del francés de Fernando Ballesteros

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